La vuelta al cole…y la conciliación

La vuelta al cole…y la conciliación

Family Up: «La vuelta al cole se ha convertido en el mayor examen de conciliación para las familias valencianss»

La entidad reclama un mayor compromiso de empresas y administraciones para apoyar a las familias en uno de los momentos de mayor presión organizativa y económica del año.

Valencia, septiembre de 2026. La vuelta al colegio marca el inicio de un nuevo curso para millones de niños, pero también supone el comienzo de una auténtica carrera de obstáculos para miles de familias que deben reorganizar su vida laboral, familiar y económica en apenas unos días.

Desde Family Up, entidad dedicada al acompañamiento y fortalecimiento de las familias, advierten de que la conciliación ya no puede seguir considerándose un asunto privado, sino un reto social que requiere el compromiso de toda la sociedad.

«La vuelta al cole ya no es solo un reto educativo; es el mayor examen de conciliación que afrontan las familias españolas. Septiembre pone a prueba nuestra capacidad para coordinar horarios, responsabilidades, cuidados y economía familiar. Si no existe organización ni apoyo, el estrés acaba entrando por la puerta de casa.» Señala Alicia Grau, presidenta de FAMILY UP.

La conciliación no puede depender de la suerte

Para Family Up, muchas familias afrontan este periodo con una enorme sensación de agotamiento. A la complejidad de coordinar horarios escolares, actividades extraescolares, desplazamientos o comidas se suma el incremento del coste de vida y unas jornadas laborales que, en muchos casos, siguen siendo difíciles de compatibilizar con la crianza.

«No podemos seguir hablando de conciliación como si fuera un privilegio reservado a unos pocos trabajadores. Hoy es una necesidad para garantizar el bienestar de las familias y también la competitividad de nuestras empresas.» Apuntan desde Family Up.

La entidad recuerda que España atraviesa uno de los momentos de menor natalidad de su historia y considera imprescindible preguntarse por las condiciones reales que encuentran quienes desean formar una familia.

«Estamos pidiendo a los jóvenes que tengan hijos cuando acceder a una vivienda resulta cada vez más complicado, el coste de criar a un hijo no deja de aumentar y muchas familias sienten que deben resolver solas problemas que deberían ser compartidos por toda la sociedad.»

Las empresas, parte de la solución

Family Up considera que el mundo empresarial tiene un papel decisivo en la construcción de una sociedad más conciliadora.

La organización defiende que la conciliación va mucho más allá del teletrabajo. Supone fomentar culturas organizativas basadas en la flexibilidad, la confianza, la corresponsabilidad y el apoyo real a las personas.

«Las empresas que apuestan por la conciliación no pierden productividad. Al contrario: retienen talento, reducen el absentismo, mejoran el compromiso de sus equipos y fortalecen su reputación. Cuidar de las familias también es una estrategia empresarial inteligente.»

En este sentido, Family Up propone que las administraciones impulsen incentivos fiscales para aquellas empresas que desarrollen políticas reales de apoyo a las familias, de forma similar a como ya existen incentivos para la innovación, la sostenibilidad o la formación.

La importancia de la organización… y de la red de apoyo

Desde Family Up recuerdan que una buena parte de los conflictos familiares que aparecen en septiembre podrían reducirse mediante una planificación sencilla antes del inicio del curso.

Sentarse en familia, revisar calendarios, repartir responsabilidades, simplificar actividades y utilizar herramientas comunes de organización permite afrontar el curso con mayor serenidad.

«Las familias que dedican una hora a planificar septiembre se ahorran muchas horas de tensión durante el resto del curso.»

La entidad también pone en valor el papel de la red de apoyo.

«Los abuelos, los tíos, los vecinos, los amigos… la llamada ‘tribu’ sigue siendo imprescindible. Pero muchas familias viven lejos de sus seres queridos o no cuentan con esa ayuda, y cualquier imprevisto puede convertirse en un auténtico problema.»

El coste económico también condiciona la conciliación

La vuelta al colegio representa uno de los mayores desembolsos del año para muchas familias. Libros, material escolar, uniformes, comedor, transporte y actividades extraescolares suponen un importante esfuerzo económico que, en muchos casos, obliga además a contratar servicios adicionales para poder compatibilizar el trabajo con el cuidado de los hijos.

Por ello, Family Up considera que hablar de conciliación implica también hablar de políticas familiares, apoyo económico y corresponsabilidad social.

Cuidar a las familias es invertir en el futuro

Family Up concluye con un llamamiento a situar a las familias en el centro de las políticas públicas y empresariales.

«No podemos seguir afirmando que la familia es el pilar de nuestra sociedad mientras la dejamos sola para afrontar uno de los momentos más exigentes del año. Conciliar no debería depender de tener unos abuelos disponibles, de poder pagar ayuda o de la buena voluntad de una empresa. Necesitamos construir una sociedad que haga posible formar una familia y cuidarla.»

La entidad recuerda que invertir en conciliación no solo mejora la calidad de vida de las familias, sino que también favorece la natalidad, fortalece el tejido empresarial, mejora la salud mental, reduce el estrés y contribuye a una sociedad más cohesionada.

Porque cuidar de las familias no es un gasto. Es una de las mejores inversiones que puede hacer un país.

 

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